En pleno año 2016 ya no quedan dudas que la revolución científico-tecnológica es la tercera revolución industrial y que da lugar a nuevas formas de comunicación, organización y gestión. La tecnología, casi de manera natural, está cada vez más presente en nuestras actividades diarias facilitándonos el acceso a noticias mundiales, a conversaciones con clientes en el extranjero o a compras y pagos en tiendas virtuales; y todo con solo un click. En este sentido la tendencia ciudadana de poseer y utilizar un dispositivo móvil y de relacionarse con su comunidad, es un hecho, y es la base sobre la cual se construyen nuestras sociedades.

En el contexto antes descrito, los gobiernos ante ciudadanos con mayores exigencias, menos pacientes, mejor informados y consientes de los avances tecnológicos se han visto en la necesidad de reinventarse y ofrecer plataformas de gobierno electrónico.
El gobierno electrónico consiste, de manera resumida, en el uso de tecnologías de la información tanto para el proceso interno del gobierno local, regional o nacional, como para los servicios ofrecidos a la ciudadanía, al sector privado y/o a otras instituciones gubernamentales. La base del buen funcionamiento del gobierno electrónico recae principalmente en tres aspectos: la comunicación, la calidad de servicios brindados y el valor agregado.

De manera concreta el gobierno electrónico le permite a las instituciones gubernamentales compartir de manera rápida información relevante como noticias, alertas de seguridad, avisos turísticos y culturales, así como ofrecer mecanismos en línea para el pago de impuestos, tasas o arbitrios, acceso a trámites por licencias de funcionamiento, a recargas de tarjetas de transporte público, a citas médicas o a educación virtual.

En el plano local, los proyectos de modernización municipal tienen por objetivo optimizar la calidad de los servicios públicos, renovar los procesos y especialmente impulsar la participación ciudadana. Fundamentalmente con la creación de nuevos canales de comunicación móvil, la participación digital y la optimización de los recursos públicos, se consigue beneficiar de manera directa al ciudadano viéndose esto reflejado en un sólido compromiso del vecino por su comunidad.
En el marco de lo antes descrito, Silice Perú busca, en base a sus 15 años de experiencia como compañía de ingeniería internacional, ofrecer en Perú, las distintas soluciones de tecnología basadas en software libre enfocado a la administración tributaria, fiscalización y catastro municipal así como mecanismos para fomentar la transparencia, eficiencia administrativa y participación ciudadana en entornos de ciudades inteligentes.

Finalmente en Perú uno de los retos es poder masificar el uso de estas nuevas tecnologías no solo en Lima o en las grandes ciudades costeras, sino que la misma sea el motor para impulsar el desarrollo de la energía eléctrica, el internet y el conocimiento dentro de las pequeñas ciudades y pueblos a lo largo y ancho del territorio nacional.

Por: Michel Hoffmann (Gerente País Silice Perú)
M.A. Economía Internacional y Gobernabilidad